La sociedad actual está casi obligada a la apropiación de las nuevas tecnologías de información, independiente de la situación cultural y del momento histórico que viva, porque se convirtieron en una necesidad indiscutible, aumentando así la brecha entre unos y otros.

Es decir, hoy en día lo importante no es estar, sino ser visto, por eso, quien no tenga el fácil acceso a una computadora, no formará parte de la nueva generación: GENERACIÓN CONECTADA, y quedará aislado de todos los beneficios.

“Independientemente de la posibilidad económica de adquirir una computadora o de conectarse a Internet, el habitus (Bourdieu, 1988), genera diversas formas de apropiación de la tecnología, facilitando o entorpeciendo su incorporación en el ámbito doméstico” (1)
El problema del acceso a Internet no basta sólo con tener las herramientas y conectarse, sino de las posibilidades y alcances para involucrarse en el mundo virtual desde el físico.
La mayoría de los jóvenes escolares y universitarios, sin importar su condición social, tienen, aunque sea en menor grado la posibilidad de conectarse a Internet, bien sea desde su casa, un café Internet, colegio, universidad u oficina, pero en este punto se genera una paradoja, porque las condiciones no son iguales para todos, debido a las apropiaciones culturales.
“Algunos jóvenes, aprovisionados en un recorrido previo por el circuito mediático en el que se mueven con fluidez, llegan hábiles y preparados para transitar en la red y, en una fusión total con la máquina, se vuelven los más diestros navegantes; otros jóvenes, y la mayoría de sus maestros, por su parte, extraviados entre la dificultad técnica, el poco entrenamiento en ámbitos tecnológicos y un bajo equipamiento en su capital cultural, naufragan con prontitud, facilidad y angustia” (2).
El acceso a Internet genera todo un cúmulo de información, que en ocasiones se convierte en una gran bola de nieve y es imposible detenerla, debido al constante crecimiento y evolución, en la que los prosumidores están involucrados.
Hay que recordar que antes la información era escasa y hoy es abundante, este crecimiento generó una cultura de la comunicación a través de mediaciones, que comparten un mismo espacio, en la que todos participan y construyen.
En la información que se genera en el espacio físico y virtual surgen diversidad de temas: unos interesantes, otros banales, escandalosos, sin sentido, divertidos, violentos, y en general, de todo tipo.
La afluencia de contenidos provocó que los medios de comunicación tradicionales y las publicaciones virtuales establecieran ciertas diferencias, dando origen a un término relativamente nuevo: EL INFOENTRETENIMIENTO.
En el libro “La marca de la bestia”, Aníbal Ford relaciona el Infoentretenimiento con la uniformidad entre las nuevas tecnologías y la información (redes, dispositivos, herramientas multimedia, entre otros), igualmente con el crecimiento educativo y poblacional de las sociedades.
El infoentretenimiento es definido como la tendencia de los medios de presentar la información "como mero espectáculo cuya función real es la de servir de contenedor para la publicidad o las actividades comerciales”.
El infoentretenimiento surge entonces como todas esas alternativas de los medios de comunicación tradicionales y virtuales para atrapar audiencias, afectando en cierto modo la tradición cultural.
El investigador argentino Aníbal Ford relacionó el Infoentretenimiento con las siguientes variables:
- La uniformización de las estructuras técnicas de información y comunicación
- El avance y la sinergia de los conglomerados multimedia, de las fusiones sobre todo entre
empresas de información y empresas de entretenimiento
- El crecimiento histérico y maníaco de software interactivo.
- La ola desreguladora y el achicamiento del Estado.
Ford cita el ejemplo de los lectores que acuden a un diario a buscar información y quienes lo hacen por sus productos alternos (Revistas, premios, bonos, tarjetas especiales, entre otros).
Este aspecto se percibe en Internet, hay quienes la usan exclusivamente para la búsqueda de información, consolidación de negocios y ampliación de conocimientos, otros para saltar de página en página (zapping), y aparecen también quienes la usan sólo por diversión. Es decir, no necesariamente quien tenga más contacto con el mundo virtual, está mejor preparado.
La información que permanece en la red va en constante evolución, por eso los creadores de contenido están en la obligación de ofrecer otras alternativas de uso para atraer mayores usuarios, en este caso, se trata de productos que generen información y a la vez entretenimiento, y uno de estos ejemplos podría ser YOU TUBE (http://www.youtube.com/).
El Infoentretenimiento que tuvo su gran desarrollo en la década de los 90’s, podría catalogarse como la derivación de las grandes compañías, donde se aprecia un avance de las empresas del entretenimiento sobre las de información. Por ejemplo: La fusión entre Disney y la cadena de noticias ABC.
Y en Colombia, RCN como empresa informativa y RCN entretenimiento, que se encarga de producciones cinematográficas, Reality Shows y concursos. Igual sucede con Caracol.
Según Hugo Sirio(3), “el fenómeno del Infoentretenimiento redunda en una baja en la calidad de la información, que se transforma en producto intercambiable y reutilizable gracias a la sinergia de estos grupos multimedia, que aprovechan los recursos con una mentalidad más comercial que periodística”.
La labor del profesional de los medios es entonces, satisfacer la demanda de los grandes grupos para ofrecer al mismo tiempo diversión y entretenimiento, descuidando en cierta forma la misión para la que está destinado.
La frontera que separa a la información del entretenimiento es cada vez menor, porque los medios tradicionales están dedicando más tiempo a otro tipo de noticias. En algunos de ellos, es muy difícil distinguir entre información y opinión, y entre, información y publicidad, porque los contenidos forman un todo.
Los medios tradicionales, radio, prensa y televisión se inclinan ahora por el Infoentretenimiento, y es por eso, que el matrimonio de un artista x con una fulana, forma parte de los titulares, y hasta de portada de los medios impresos y portales de Internet.
“Todos estos conflictos se reproducen con mayor virulencia en Internet y se le añaden algunos específicos, como es la dificultad de encontrar un editor que se responsabilice de los contenidos.
Los mecanismos de los usuarios para distinguir una fuente fiable de la que no lo es, resulta insuficiente y por lo tanto, parece factible pensar que el papel mediador del comunicador riguroso y reconocido no va a diluirse en la amalgama de los bits” . (4)
El constante flujo de mensajes que generan los medios de comunicación e Internet está determinado por los cambios sociales, modelos democráticos, crisis política, transformaciones económicas, y algunos de ellos tienden a una trivialización informativa, desviando la importancia de los contenidos.
Por ejemplo: En el caso de la crisis que atraviesa Colombia en Venezuela y Ecuador, las informaciones periodísticas corren el riesgo de caer en el “sensacionalismo”, “amarillismo”, o “espectacularización”, hecho que algunos teóricos de la comunicación lo definen como “infoentretenimiento”, generando expectativas para determinada parte de la población que poco cree en sus Instituciones.
Se trata de un universo mediático, donde la información se convierte en mercancía para atender los intereses de las industrias culturales.

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Referencias

(1) WINOCUR, Rosalía. La computadora e Internet como estrategia de inclusión social en el imaginario de los pobres. winocur@correo.xoc.uam.mx. Universidad Autónoma Metropolitana.(2) CABRERA, Paz José. Náufragos y navegantes en territorios hipermediales. Náufragos y navegantes en territorios hipermediales. Experiencias psicosociales y prácticas culturales en la apropiación del internet en jóvenes. Internet y Sociedad en América Latina y el Caribe. FLACSO Ecuador/IDRC.(3) Escritor argentino. Defensor de la libertad de prensa en su país y director de la publicación Bajo la lupa. (4) Rosa Franquet. “Comunicar en la Sociedad de la Información”. Disponible en: http://ehu.es/zer/zer7/franquet65.html